miércoles, 9 de octubre de 2013
El faro
Vivo en un faro, con mi hijo. Un día decidí que era lo bastante mayor como para manejar un barco y le regale uno. No era muy grande ni lujoso pero era perfecto para el. Cuando se lo di se puso muy contento y eso me animo y, tras un largo abrazo, se marcho sobre el mar.
Pasaron las horas, pero el no aparecía, el sol se empezaba a hundir en el inmenso mar y se tenia que encender el faro. Estaba muy preocupado. Por fin lo vi en su pequeño barquito. Entramos en el faro y empeñamos a tocar el piano.
Vi como pasaban los días, y mi niño empezó a crecer, pero lo peor es k no lo podía evitar, el crecía, y yo, me iba haciendo viejo.
El tuvo varios barcos, cada uno mas grande que el anterior, hasta que un día decido marchar del faro para vivir por su cuenta.
A mi me entristeció mucho pero la vida seguía, eso no era el fin.
Fui envejeciendo en mi isla, solo tenia la compañía de las cartas que recibía de mi hijo.
Llego un momento que la edad me gano y me tuve que quedar en la cama, por desgracia no pude recoger las carta de mi hijo, y quedaron acumulada.
Un día de primavera vi entrar a mi hijo por la pequeña puerta del faro y tras un largo abrazo nos pusimos a tocar el piano y después llego mi fin .
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